Lo que nos rodea, todo, sin excepción es la proyección de lo que nuestra mente es capaz de crear. Esto cuesta mucho reconocerlo, especialmente cuando lo que nos rodea nos parece injusto, o somos víctimas de ello. Yo no pude haber creado esto.... he escuchado miles de veces.
Tenemos que entender que en realidad sí creamos todo lo que nos rodea, pero no somos culpables de ello. Y esto es porque todo obedece al sistema de creencias, a los traumas vividos, a las experiencias vividas y sobre todo a lo que recibimos como "programa" de nuestro entorno cercano antes de las 7 años.
No podemos ser culpables de lo que en ese momento no controlábamos, pero hoy sí podemos ser responsables de cambiarlo.
El reconocer que todo lo que te rodea es tu proyección nos da la oportunidad único de poder cambiarlo. De lo contrario solo terminamos siendo víctimas de algo que no controlamos. Piensa en lo que no te gusta, y pregúntate qué patrón estás repitiendo. Seguro que es un patrón tan arraigado que ni te das cuenta... pero si miras un poco más allá probablemente es lo que conoces, es lo que siempre has visto, es lo que te dijeron y ahora, al mirarlo tienes la capacidad de cambiarlo.
Ahora más que nunca, ser consciente de nuestro poder de crear se vuelve una urgencia. Si somos capaces de descubrir los patrones ocultos, tenemos posibilidad de deshacerlo, de cambiar el programa, sobre escribirlo y cambiar aquello que creamos. La realidad inevitablemente va a cambiar y tú estás al mando.
La forma de crear no es tan difícil, en realidad es conocer ciertas reglas del juego y aplicarlo. Te invito a ser protagonista y no víctima de tu existencia, porque ahora es tiempo de jugar.