¿Alguna vez has sentido que el miedo te encoge? No es solo una sensación; el miedo contrae, nos cierra y nos pone a la defensiva. En cambio, el amor —ese del que venimos escuchando hace décadas y que a veces suena muy "New Age"— tiene un correlato súper práctico: el amor expande.
Ayer viví una experiencia que me lo confirmó de la manera más terrenal posible. Estaba en un taller con un grupo de mujeres maravillosas. Esos espacios donde, al sentirnos seguras y contenidas, las defensas bajan y empezamos a abrirnos de verdad.
Lo increíble ocurrió durante el almuerzo. Mientras compartíamos un plato de comida, surgió la magia de la colaboración:
Una soltó el dato de una app donde compra más barato.
Otra compartió su estrategia para acceder a ciertos productos de forma económica.
Y así, de repente, todas salimos de ahí con una "caja de herramientas" llena de oportunidades que antes no veíamos.
Eso también es expansión.
Expandirse no es solo respirar profundo (que ayuda mucho, claro), es tender un puente. Es decir: "Esto me sirve a mí, te lo doy porque te puede servir a ti". En estos tiempos de incertidumbre y crisis, lo más revolucionario que podemos hacer es crear espacios de seguridad.
Cuando nos sentimos seguras, dejamos de transmitir miedo y empezamos a transmitir estrategias para vivir mejor.
¿Y tú? ¿Qué dato lindo o experiencia útil te gustaría compartir hoy?